Ayer en su sitio de internet la revista Forbes publicó un artículo bastante polémico titulado Careers and Marriage. En ella el columnista recomienda no casarse con mujeres profesionales ("career women"). Su columna fue rápidamente replicado por una de las ejecutivas de la revista: "No se casen con hombres flojos".
El tema de ser (futura) mujer profesional es bastante complejo. Tenemos por un lado a este señor diciendo que es mucho más probable que tengamos matrimonios infelices y nos divorciemos. Por otro lado, las estadísticas chilenas nos avisan que el principal grupo afectado por la depresión son justamente las mujeres profesionales.
Ante esto no puedo evitar estar preocupada por cómo será el futuro de las mujeres que egresemos de la facultad. Al parecer, uno de los principales problemas es la falta de capacidad de lograr un balance sano entre trabajo y tiempo libre (prefiero decir esto a familia; porque también están los demás intereses, los amigos, etc...). Al parecer, todavía existe el sentimiento de que es necesario demostrar que somos capaces de ser excelentes dueñas de casa, madres, profesionales, etc... y eso inevitablemente agota y no deja tiempo para disfrutar la vida.
Pero esto tampoco es fácil, hasta el Economist comenta sobre la "disparidad" laboral y la brecha salarial en Chile: en los empleos que requieren educación superior las mujeres ganan un 40% menos que los hombres. Está claro que se nos viene duro a la hora de buscar trabajo con beneficios y un sueldo decente.
Honestamente, no me interesa tomar la bandera de lucha por el feminismo y repetir la trillada fórmula de que Chile es un país machista y que necesitamos más leyes que nos protejan (ver el post de Andrés más abajo). A mí sólo me interesa tener una vida feliz y plena donde pueda tener la oportunidad de desarrollarme al máximo como profesional y como persona. Así que ¡ayúdenme a darle la pelea a esas estúpidas estadísticas que nos dan tan malos presagios!
23 agosto, 2006
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1 comentario:
Las rentabilidades (postivias o negativas) obtenidas en el pasado no garantizan que ellas se repitan en el futuro.
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