Una de las cosas interesantes que se puede observar en estos días es la “obsesión” de la gente por andar en Metro en lugar de usar los “clones” u otras alternativas de troncal. Las autoridades esperan que la gente “recapacite” y se de cuenta de que lo óptimo es irse en micro, más cómoda.
¿Va a recapacitar la gente? Los economistas asumimos que la gente es racional y maximizadora (excepto algunos fanáticos de la behavioral economics). Por lo tanto propongo leer desde esa perspectiva: la gente no es tonta. ¿Y entonces, por qué sigue tomando Metro? Claramente, lo que nos están diciendo es “entre velocidad y comodidad, prefiero velocidad”. El punto es que saben que ni el “clon” ni un troncal son más rápidos que el Metro (al menos uno congestionado pero no colapsado como era hasta hoy).
Juguemos un rato: antes la gente igual se podría haber bajado para tomar Metro, demostrando su “valoración” por la velocidad. ¿Por qué no lo hacían? Básicamente potrque bajarse implicaba pagar el metro, ganar Velocidad, ganar Comodidad (el metro no iba lleno), pagar el costo de Transbordar (subir y bajar escaleras) y después pagar otro bus. Podemos deducir que $800 (equivale a una micro y un metro) > V + C – T y por eso la gente se quedaba arriba de su micro.
Pero ahora resulta que T lo tiene que pagar igual sea para tomar un Metro, para tomar el troncal o el clon. Y por otro lado el costo financiero es 0. Por lo tanto, la decisión se reduce a un trade off entre velocidad e incomodidad, y si lo llevan al cuadrito del “dilema del prisionero” verán que hay una única estrategia dominante: tomar el Metro. (Si quierene le ponen números: supongamos pues que V = 200, C = 100 y T= 500. Con eso explicamos porque la gente normalmente no se bajaba del bus para tomar el Metro cuando podía hacerlo y por qué ahora siguen arriba del Metro a pesar de lo incómodo).
Puesto así, la única manera de que el sistema se “ajuste” es que haya un cargo más caro por transbordar al Metro que por transbordar al clon. Sólo así se logrará que el Metro se descongestione, pues esperar que la gente se baje sola, ceteris paribus, es absurdo: cada uno espera que el que se baje sea el otro y me quede el Metro, expedito y gratis a mí. (Excepto quizás por el "impuesto toqueteo" que se está generando)
¡Ah! Y ojo que si bien la gente puede seguir pagando los mismos $380 que antes, se está comiendo el costo de T ($500) por lo que mientras no haya una ganancia percibida en velocidad o se “internalicen” los beneficios de una ciudad más limpia, los reclamos probablemente seguirán porque los costos que está asumiendo la población son más que los puramente monetarios.
¿Va a recapacitar la gente? Los economistas asumimos que la gente es racional y maximizadora (excepto algunos fanáticos de la behavioral economics). Por lo tanto propongo leer desde esa perspectiva: la gente no es tonta. ¿Y entonces, por qué sigue tomando Metro? Claramente, lo que nos están diciendo es “entre velocidad y comodidad, prefiero velocidad”. El punto es que saben que ni el “clon” ni un troncal son más rápidos que el Metro (al menos uno congestionado pero no colapsado como era hasta hoy).
Juguemos un rato: antes la gente igual se podría haber bajado para tomar Metro, demostrando su “valoración” por la velocidad. ¿Por qué no lo hacían? Básicamente potrque bajarse implicaba pagar el metro, ganar Velocidad, ganar Comodidad (el metro no iba lleno), pagar el costo de Transbordar (subir y bajar escaleras) y después pagar otro bus. Podemos deducir que $800 (equivale a una micro y un metro) > V + C – T y por eso la gente se quedaba arriba de su micro.
Pero ahora resulta que T lo tiene que pagar igual sea para tomar un Metro, para tomar el troncal o el clon. Y por otro lado el costo financiero es 0. Por lo tanto, la decisión se reduce a un trade off entre velocidad e incomodidad, y si lo llevan al cuadrito del “dilema del prisionero” verán que hay una única estrategia dominante: tomar el Metro. (Si quierene le ponen números: supongamos pues que V = 200, C = 100 y T= 500. Con eso explicamos porque la gente normalmente no se bajaba del bus para tomar el Metro cuando podía hacerlo y por qué ahora siguen arriba del Metro a pesar de lo incómodo).
Puesto así, la única manera de que el sistema se “ajuste” es que haya un cargo más caro por transbordar al Metro que por transbordar al clon. Sólo así se logrará que el Metro se descongestione, pues esperar que la gente se baje sola, ceteris paribus, es absurdo: cada uno espera que el que se baje sea el otro y me quede el Metro, expedito y gratis a mí. (Excepto quizás por el "impuesto toqueteo" que se está generando)
¡Ah! Y ojo que si bien la gente puede seguir pagando los mismos $380 que antes, se está comiendo el costo de T ($500) por lo que mientras no haya una ganancia percibida en velocidad o se “internalicen” los beneficios de una ciudad más limpia, los reclamos probablemente seguirán porque los costos que está asumiendo la población son más que los puramente monetarios.
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1 comentario:
Al respecto de esta "obsesión" por el metro, dos cosas:
1) Si bien es cierto que la mejor manera de controlar la afluencia masiva de publico al metro es por la vía de un aumento en los precios (en especial en horario punta), cabe reflexionar acerca de si la autoridad está dispuesta a pagar el costo 'politico' que ello implica. Más aun si consideramos que la credibilidad y capital que posee en estos momentos es más bien escasa. Algo similar ocurre en mi opinion con el deficitit cada dia mas grande que posee el sistema en su totalidad y que al parecer se esta cubriendo con las Reservas Tecnicas.
2) En mi humilde opinion, mas que velocidad como variable en la decision de las personas, hablaría de 'incertidumbre'. Yo creo que lo que la gente está buscando en el metro es la seguridad de una uniformidad en la frecuencia de vagones, cosa que no ocurre con los troncales y alimentadores. En otras palabras a la gente le da miedo que la micro simplemente 'no pase' o 'no pare' por eso eligen el metro.
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