10 abril, 2007

LOCE

Difícil no hacer un comentario sobre esta bombita. Y eso que aún no se conoce el texto. Pero con lo que ya sabemos, podemos decir que lamentablemente en Chile todavía es pecado tener fines de lucro. Supongo que no será pecado tener sueldo, porque en ninguna parte se hace mención a modificar el Estatuto Docente, y tampoco se sugiere obligar a los profesores a trabajar gratis (como lo hacen los sacerdotes o los pastores). Entonces el delito no es ganar plata con un "bien público" como la educación, como decía la Ministra Provoste en un programa de televisón anoche (me pregunto qué entenderán por eso), sino que lo grave es ser empresario!!! Con tristeza constato que no hemos logrado crear una cultura que valore el emprendimiento en Chile y que no se cree en la competencia como mecanismo básico que "regule" las "ganancias" de esos empresarios.





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8 comentarios:

Maria Jose Vergara dijo...

Y que decir sobre la prohibición de discriminar a los estudiantes por motivos académicos, religiosos, sociales o de cualquier otro tipo....es imposible no tener un criterio de discriminación cuando hay que elegir a un grupo de alumnos dentro de un grupo mayor...si todos quieren ir al Instituto Nacional pero solo hay cupos para algunos… ¿qué van hacer?...seleccionar por orden de llegada???!!!!

Esteban Diaz Ocampo dijo...

Yo creo que no es justo que un colegio que recibe subvencion por cada alumno y por infraestructura, además pueda lucrar. En la actualidad tener un colegio subvencionado es el mejor negocio, el estado realiza la inversión, y el privado gana la plata.
Por otro lado, la selección es injusta porque al fin y al cabo los buenos colegios no son buenos por enseñar mejor, sino por tener sólo pequeños genios en la sala.

Anónimo dijo...

No, no, no... error.
Primero, es cuestión de ver que alguien que es un sostenedor, no lo es por amor al arte, ni mucho menos a la educación -es una lástima, pero así funciona-, sino que espera obtener algo a cambio, en este caso, plata. Ahora los obligan a convertirse en corporaciones o fundaciones sin fines de lucro, ¿qué va a pasar?, ¿qué va a pasar con esos sostenedores? van a dejar de serlo, probablemente. Y ¿qué va a ser de los colegios de esos sostenedores? (porque el estado tampoco aporta taaaaanto que digamos, como para independizarse de los sostenedores).
Por otro lado, la educación en los colegios no depende de los alumnos, sino de los establecimientos, y es lógico que los mejores alumnos aspiran a los establecimientos donde mejor puedan desarrollar sus capacidades.
Digamos que un niño genio va a parar a un mal colegio porque otro llegó primero al Instituto Nacional, por ejemplo:
Resultado: se ha desperdiciado el talento de un genio, porque el colegio al que entró no contaba con los recursos ni con la gente para explotar ese talento.

Esteban Diaz Ocampo dijo...

Lo que es justo (segun mi punto de vista), quizas es inaplicable, pero mi comentario anterior va en el hecho de que visto surgir muchos colegios (al menos 3)que inicialmente son sólo una casa, dos salas y un patio de tierra, y en un par de años es el estado el que los apoya para construir el resto de la infraestructura. Dime en que lugar del mundo ocurre eso. Se necesita una regulación mucho más rigida en ese sentido. O una retribución concreta del sostenedor hacia la sociedad (suena poético, pero es lo que pienso). Por otro lado la selección crea colegios malos para alumnos malos (en donde los profesores sufren un desgaste enorme y alumnos son mas caros de educar) y colegios buenos para alumnos buenos (en donde la pega para el profesor es absolutamente más facil). El desafio es lograr el equilibrio, no sólo desaserse del los malos elementos, la palabra es Educar, lo que venga. He Dicho!!!

Anónimo dijo...

Hagamos un análisis simple. El efecto que produce eliminar la selección de alumnos (dejando todo el resto constante), es que los colegios "malos" subirían su nivel, al ingresar mejores alumnos a ellos y los colegios "buenos" bajarían su nivel, al ingresar peores alumnos a ellos, por lo que se nivelaría la educación a tal punto de eliminar los incentivos de mejorar para los sostenedores, tarea que tendría que asumir el estado, con todo el costo que ello implica.
Veamos ahora el efecto de terminar con el lucro, dejando todo el resto constante. Al terminar con el lucro, se elimina el incentivo del sostenedor a mejorar, dejando como incentivo, únicamente el deber moral de educar a la sociedad, cosa que no calificaría (personalmente) como un incentivo directo, sino que más bien un deber a cumplir.
Entonces, no sería más razonable, aumentar los incentivos a mejorar, que disminuirlos, ¿como? prueben mentalmente el funcionamiento de una educación pública donde se subsidie la demanda y no la oferta como se hace actualmente, con un estado fiscalizador y no administrador.
Además, concuerdo con el profesor, al respecto de que la LOCE nunca ha sido el real problema, leanse entonces también nuestro querido Estatuto Docente y evaluen. En verdad se van a sorprender.

Anónimo dijo...

...y comentando lo de Esteban. Que te parece si a los colegios con alumnos malos que surgen por la selección, como tu dices, se les entrega un mayor subsidio por alumno "convertido", lo cual sería también un incentivo y bastante útil por lo demás. Comparto contigo que a los niños "malos" cuesta más educarlos, pero has pensado que si eliminas la selección, los niños "malos" crearán una externalidad negativa, al atrasar a los niños "buenos" y tendremos como resultado una peor educación.
Como último comentario y esto es una apreciación totalmente personal. Me parece que este tema de eliminar la selección, es usado para tranquilizar las aguas, más que una medida para mejorar la educación. Creo haber argumentado el por qué, si me equivoco en los análisis, por favor diganlo.

Esteban Diaz Ocampo dijo...

Otra vez yo, sólo contra el mundo.

Cuando Tomás dice "los colegios "buenos" bajarían su nivel, al ingresar peores alumnos a ellos", reafirma mi postulado que los colegios no son buenos por su calidad docente, de metodologías, etc. sino por la calidad de sus alumnos. Y aunque parezco disco rayado, si un colegio recibe aportes del estado, por mínimo que sea, no puede lucrar. Si un privado quiere recibir beneficios económicos a través de un colegio entonces que trabaje con un colegio privado.
No crean que soy un agitador del gobierno para reafirmar su posición ideológica (aunque yo creo que ya caí en esa categoria), pero hoy en teletarde escuché a un experto (no retuve su nombre) en educaión que (con palabras más exactas) reafirmaba mis mismas ideas.
Saludos desde La Serena.

Maria Jose Vergara dijo...

Yo creo que lo importante es definir los resultados a los que se quiere llegar. Por ejemplo que un colegio que tiene X perfil de alumnos debe lograr un resultado en el SIMCE (si ese es la forma de evaluar) de Z puntos. Si el colegio logra eso, que es para lo que se le esta dando la subvención, y además tiene utilidades...no veo el problema… y si no logra el objetivo que se lo puso, se le quite la subvención…y fin de la discusión… No digo que sea fácil el definir cuanto se le exige a quien, pero me parece que el esfuerzo debe ir más por ese lado