08 junio, 2007

El fin de una era

Con tristeza veo que se acaba el convenio de CIAPEP con Mideplan. No me cabe duda de que es conveniente que haya licitación de los servicios de evaluación de proyectos, pero dada la forma en que se dan hoy en día los proyectos estoy seguro de que la percepción de Fontaincito es correcta: simplemente la idea es volver atrás y que los proyectos se definan por su "valor" político o estratégico, y no por criterios de evaluación socioeconómica.

Por otro lado, no dejo de percibir en esto una señal de los tiempos. Creo que CIAPEP hace rato debió haberse convertido en un Master en Evaluación Social de Proyectos. De hecho también se eliminó la mención del Magister en Economía Aplicada en evaluación socioeconómica (con lo que mi título en ese campo me deja un carácter de exclusividad, dado que somos pocos).

Es claro que hace rato que no hay criterios técnicos para hacer las cosas. El mismo proyecto de apoyo al Transantiago (los famosos 290) no sólo no está justificado,sino que además va acompañado de otros 290... ¡de disposición desconocida! Para qué vamos a hablar de evaluación. Patricio Navia también lo hace ver, desde otra perspectiva.

Otro ejemplo. Se están aumentando los subsidios habitacionales... pero los valores simplemente son un arbitrio que tiene que ver con la cantidad de plata que hay disponible. Cuento corto, de subsidios máximos de 150 UF estamos pasando a uno que puede superar las 600 UF!!! Yo entiendo que se quiera ayudar a la gente y mejorar el standard, pero creo que ese cambio no sólo no es proporcional al crecimiento experimentado por el país, sino que además desprecia el aporte que las familias pueden hacer a su propia solución. No les extrañe entonces que aumenten las demandas de los deudores habitacionales (que tienen deudas con bancos incluso con tasas del 11%) que recibieron 90 UF de apoyo estatal para comprar casas de 500 UF, y que hoy ven que con sólo 10 UF otros pueden recibir viviendas de 600, sin deuda!!! Y estoy hablando de deudores de programas de hace sólo 4 años.

Probablemente hay una "sensación ambiente de riqueza" que hace de mal gusto mantener criterios de austeridad y evaluación de los proyectos... es como estar mirando cuánto va a salir la cuenta en medio de la comida... una rotería.





Powered by ScribeFire.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estos dos párrafos del artículo del Mercurio son interesantes:

<<"No me referiré a la petición de que la evaluación social de proyectos deba incluir cosas como la participación ciudadana, pues constituye un insulto a la profesión", asevera [E. Fontaine].

Expertos en el tema plantean que al incorporar el de "participación" se incluiría un factor político en la evaluación, que es justamente lo que se trata de evitar al aplicar metodologías del mundo de la administración a las políticas públicas.>>


Encuentro algo heavy que no se quiera incluir "participación". Aunque no se deja en claro qué entiende cada uno por "participación", el comentario va en un sentido opuesto a la tendencia que he leído en otras áreas (el urbanismo, por ejemplo, donde se aboga actualmente por un mayor involucramiento ciudadano).