¿Cómo se financia la UC? ¡Los aranceles no pueden subir más! ¿Qué pasa con el Fondo Solidario?
Año a año van subiendo las matrículas de las universidades chilenas, y la UC no es una excepción. Si bien mantener una universidad de excelencia como la nuestra cuesta caro, las matrículas de nuestra casa de estudios han llegado a un tope; ¡las familias no pueden pagar más! La gran UC continúa creciendo y de este modo la necesidad de mayores recursos se hace imperante: ¿cómo financiará la UC su crecimiento?
Gran parte de los más de 120 millones de dólares que requiere la UC anualmente provienen del pregrado y aporte fiscal. Si bien se cuenta también con el aporte de privados, estas fuentes no constituyen un monto realmente significativo si comparamos con las otras dos.
De este modo, son dos los principales problemas a los que nos enfrentamos: ¿Cómo financiar los estudios de aquellos que no pueden pagar las ya elevadas matrículas? y ¿ cómo evitar futuras alzas de aranceles dada las necesidades de la UC? Es calve asumir estos dos grandes desafíos.
Ante el primero urge iniciar una reingeniería al anticuado sistema del Fondo Solidario, generando uno nuevo que permita entregar más y mejores créditos a los alumnos universitarios que lo requieran. Ante el segundo desafío, es imperante que la UC trabaje en desarrollar formas alternativas de financiamiento tales como la creación de un Fondo Endowment, el cual requiere para su existencia una mayor vinculación de la UC con sus ex-alumnos para lograr mejores donaciones, cultura que en la UC y Chile no existe pero es necesario desarrollar.
Pero el éxito del proyecto educativo no se basa única y exclusivamente en la cantidad de recursos con los que se cuenta; pensar eso es un error. Si bien es necesario para asegurar el desarrollo del proyecto educativo, también se requiere un uso adecuado de los recursos, especialmente a nivel del pregrado donde se requieren innovaciones: mejor formación teológica y antropológica-ética, más calidad académica, cultivo del inglés, fomento del emprendimiento, desarrollo de la creatividad, etc. Solo de esta forma tendremos una gran Universidad no solo a los ojos de los ranking internacionales sino, más importante aún, ante los ojos de Dios. as: Opini?n; Voluntariado y Pobreza; Econom?a; Administraci?n; Actualidad; Etcétera; Facultad (o universidad).
Sebastián Parot
(revista Engranaje #8)
13 octubre, 2007
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4 comentarios:
Totalmente de acuerdo, a los precios que está llegando la universidad se está alejando cada vez más de la que debiese ser su misión "cristiana". Dudo que se esté buscando eso, pero lo único que hacen es complicar a los que no estamos ni pàra becas, ni para pagar al contado.
Dentro del artículo se menciona a una mejor educación teológica y antropológica ética. A mí me parece que está absolutamente de más. Ese tio de impedimentos hacen que nuestras carreras sean en promedio más largas que las del resto del mundo.
Algo que me parece que la UC debiese atender, es que una reformulación en las mallas que nos permitiera estar en el mercado laboral también nos dejaría en mejor pie para enfrentar estas alzas. No se olviden que la mayoría por culpa de eso seguimos siendo dependientes.
Con respecto al comentario de Italo, quisiera destacar una parte:
"pero lo único que hacen es complicar a los que no estamos ni pàra becas, ni para pagar al contado."
Porque al final, a los que más complica el alza de aranceles es a este grupo, que en las estadísticas no cumplen el requisito para recibir becas o ayuda de cualquier tipo, pero que en la práctica no cumplen los requisitos para cumplir con estos aranceles.
Al final, si vemos las curvas de ingreso de los habitantes de Chile, nos damos cuenta que la mayor parte de los chilenos estan en el denominado "sector medio", por lo que un alza en el arancel (otra más) no impacta a los "sectores altos", al "sector bajo" no lo afecta tanto porque pueden pedir ayuda, pero el "sector medio", que es el mayor, es en quien recae más drasticamente esta política.
Con respecto al alza en los aranceles, el año pasado vi un anuncio de un grupo de estudiantes que decía algo como "Jesús era hijo de carpintero... Él no habría podido estudiar en la Católica".
Con esta ironía, podemos graficar claramente un motivo de descontento mayor. El arancel, de nuestra carrera sobre todo, es tremendamente prohibitivo para muchos. Vemos constantemente como alumnos del sector medio y de carreras de menor retorno, deben recurrir a créditos bancarios y pasar endeudados el resto de sus vidas.
Es increible pero cierto: la CATÓLICA es de las universidades más caras para estudiar comercial... Y mientras se acentúa la necesidad de sumar cursos teológicos y eticos, se cobra un arancel bastante poco ético, y contra muchos conceptos que la misma teología nos enseña.
Hola,
En mi opinión pueden darse alzas de las tarifas siempre que sean justificadas. Si la UC "fija" artificialmente una tarifa más baja que la de otras universidades, hoy inferiores e calidad de educación, solamente desinsentivaría la inversión truncándola hasta el punto de mínima salud financiera aceptable (que hoy anda más o menos, si no pregúntenle a cualquier empresa que le facture a la PUC cuánto se demoran en pagarle).
También opino que el financiamiento fiscal de la educación solamente sirve para cosas que serán socialmente rentables. Eso no va de la mano con que todas las partes queden mejor, sobre todo para carreras como la nuestra (e.g.: más doctores es mejor para el país, pero peor para los doctores que efectivamente pagaron la carrera y no los becaron).
Mi propuesta es que la universidad debería rendirnos cuentas a nosotros directamente o a través de un tercero (feuc?). Cuando la plata "no es de nadie", como en el caso de la PUC, el problema es que se sobre invierta, se sea ineficiente o de frente la plata se vaya en "favores" (no estoy implicando nada, es una posiblilidad solamente). Si la plata que pagamos NOSOTROS no está siendo gastada de forma justificada, eficiente y rentable no tenemos por qué pagarla. Mejor sería que no la cobraran y así estaríamos mejor todos: la PUC crecería por donde debe, como debe y nosotros no gastaríamos más de la cuenta.
Mi opinión.
Saludos,
Andrés
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