02 octubre, 2006

Cómo Disminuir Accidentes de Tránsito

por: Juan Pablo Subercaseaux Irarrazaval
(Ingeniero Agrónomo, Ms.Sc., M.B.A.)

Nuevamente las noticias nos remecen; tres jóvenes mueren producto del exceso de velocidad en las autopistas. Este y otros horribles accidentes nos mantiene en el top ten mundial de muertes por accidentes de tráfico, donde muchas veces hemos obtenido el primer lugar.

Afectado por conocer a una de la víctimas, me sorprendo al informarme que los sistemas TAG, instalados en todas las autopistas concesionadas de Santiago y de la zona central, cuentan con la posibilidad de detectar la velocidad de todo auto que las utilice, y de forma económica podrían detectar todos los excesos de velocidad cometidos en ellas.

Entonces, utilicemos un poco de lógica económica y administrativa; si quiero impedir conductas, debo utilizar sistemas de control eficientes y eficaces que sean capaces de inducir comportamiento en los automovilistas, por tanto, sistemas que detecten de forma económica y en un alto porcentaje de los casos que violan lo permitido. Los sistema de portales TAG son casi infalible (solo falibles con patentes borradas o sacadas), económicos e infinitamente más eficaces que la ocasional presencia de carabineros en el día (si no es hora de almuerzo) y casi nula presencia en la noche.

La pregunta que nos queda es ¿Por qué no se utiliza el sistema de portales TAG para controlar la velocidad si es de bajo costo y casi infalible? ¿Por qué no inducimos un comportamiento más seguro y responsable en los automovilistas al saber que con certeza seremos multados en caso de exceder las velocidades establecidas?

Aquí viene lo interesante y penoso, y sin duda la razón por la cuál no somos un país desarrollado; los que deben implementar buenos sistemas de control que induzcan comportamientos tienen intereses distintos;
1.- Las concesionarias podrían tener menor uso de sus carreteras al poner a disposición de las autoridades la información sobre las velocidades de cada automóvil con su respectiva patente. (pero frente a una obligación impuesta por ley, deberían hacerlo).
2.- Lo más dramático; las autoridades no quieren recibir infracciones de velocidad en sus casas, donde sus condiciones de intocables no son respetadas por el cartero, las leyes que, en teoría, son para todos los chilenos serian efectivamente para todos y ellos no tendrían el beneficio de la impunidad al enfrentar a carabineros (yo viajé como copiloto durante 2 años en autos ministeriales que eran manejados sobre las velocidades máximas y nunca fueron infraccionados, a pesar de haber sido detenidos muchas veces por carabineros).

Todo esto es una muestra de cómo un país con avances tecnológicos no es necesariamente un país desarrollado, las medidas inductoras de comportamiento requieren de un sistema social igualitario y honrado, donde efectivamente todos seamos iguales frente a la ley y las autoridades busquen por el bien común por sobre el beneficio propio.

4 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Imaginate que hubiese pasado si este mismo accidente hubiese pasado en una calle cualquiera, con casas y gente caminando por la vereda?. El problema no es solo de control, sino que es tambien de las penas que cumplen las personas que conducen bajo la influencia del alcohol, o que de forma reiterada infringuen la norma de velocidad.
Ademas no se pueden usar los radares de las concesionarias para sacar partes, pues esta prohibido por ley.
Saludos
Juan Carlos

PD: Saquen la palabra de verificacion, blogger ya arreglo el problema de los spam.

Felipe Araya dijo...

Tomo lo último del comentario de Juan Carlos, las concesionarias no pueden sacar partes, si esto fuera posible los polémicos fotoradares que utilizaban precisamente esta técnica de fotografías fueron retirados producto de que sistemas privados no corren como fiscales de tránsito, para quienes tienen el poder para ello son lo carabineros de tránsito.
Quizás uno de los muchos problemas es este, la ley debiera implementar algunas cláusulas en las cuales fuera posible que estos sistemas fueran autorizados.
Otro problemas es que en Chile todos se creen por sobre la ley. Es preocupantemente común ver a personas de alto status social, empresario, residente de barrios acomodados circulando a velecidades muy por sobre lo permitido.
El asunto que a mí me preocupa de manera personal pues lo veo en casos cercanos es la falta de temor a conducir ebrios o al menos con más de una copa de alcohol en le cuerpo. Este hecho de preocupantemente alta popularidad en la juventud de hoy en día (ahora más porque hay más jóvenes con autos) es posible entenderla desde la rutina de Coco Legrand en el Festival de Viña 2006, la falta de temor y el amor al desafío inútil, sin embargo estos riesgos implican a terceros y eso lo que agrava la situación.

Anónimo dijo...

Hay algo que se deja de lado en el análisis. Siendo cierto que las concecionarias, no pueden pasar infracciones por exceso de velocidad, si pueden hacerlo a aquellos vehiculos que no tienen tag y que no pagan el pase diario (que son más de los cualquiera pudiera creer), esto provoca una congestión de infracciones en los juzgados de policía local, incontrolables, ciertamente estos servicios no aguantan tanto y terminan por colapsar, dejando infracciones sin cursar y millones de otras ineficiencias. Imaginense, si además de recibir las infracciones por no pago, se recibieran las infracciones por exceso de velocidad. Para lograr tener un sistema moderno y eficiente de control, es necesario modernizar todo el sistema relacionado, lo cual parece ser más caro que el actual.

Lilí dijo...

Últimamente he leído más acerca del debate en cartas al mercurio y otros.
El conflicto que se produce con la instalación de fotoradares, y especialmente que los pórtcos de las autopistas tengan esa función es la invasión a la privacidad que se produce. Voy a sentir que en la carretera el gran hermano me observa....

vean este blog que hace un buen análisis de la situación.