Mi primer acercamiento al microcrédito se dio cuando un amigo me regaló el libro de Muhammad Yunnus, “Hacia un mundo sin pobreza”, para mi cumpleaños número 20 (2004) con el siguiente mensaje: “Es un libro que regala algo de esperanza y te puede dar algunas ideas u orientaciones para tu vida profesional”; y ¡como me ha dado ideas!. Antes mi gran acercamiento a la pobreza había sido el participar en misiones, además de actividades sociales, e incluso viví diez días con una familia pobre en Peñalolén (aprovecho de agradecer a mi colegio por la formación que me dio), pero el tema del microcrédito lo desconocía por completo (de hecho aún creo que soy muy ignorante al respecto). Debo reconocer que llama más la atención porque se ha validado como un muy buen método para el combate contra la pobreza y la desigualdad, lo cual aumenta su atractivo.
El año pasado tuve la suerte de asistir a un Encuentro de Jóvenes organizado por la FEUC, donde aparte de llamarme la atención la poca cantidad de estudiantes de Ingeniería Comercial que asistieron, tuve la suerte de ver en vivo y en directo al gran “gurú” de todo esto, el señor Yunnus. Y de su exposición, de lo que leí de su libro, de lo que he escuchado de otras personas y de lo que he aprendido en la carrera, quiero destacar algunos puntos que considero relevantes para entender más sobre el microcrédito.
¿Por qué prestar a mujeres preferentemente?
En la experiencia de Yunnus en Bangladesh, y también en todos los rincones donde se han establecido instituciones que siguen su modelo, la gran mayoría de las personas que reciben los préstamos son mujeres. Eso es un aspecto que a priori llama la atención, pero que leyendo el libro encontré motivos suficientes para entender el porqué se da así. En la tierra de Yunnus los bancos no le prestaban a las mujeres simplemente por machismo; entonces lo que vino a hacer el Grameen (así se llama el “banco de los pobres”) es no solo darles el papel que corresponde, sino que hacerlas sentir como parte importante del proceso. Yunnus pensaba que las mujeres sufren más que los hombres la pobreza y el hambre, ya que ante una necesidad extrema, es la mujer la que se sacrifica por su hijo, además históricamente han tenido menor acceso a salud, educación y al mantenimiento de la familia. Por esto, con el acceso al crédito, las mujeres se preocupan de una suerte de bienestar grupal, mientras que muchos hombres se ocupan primero de sí mismos: es por esto que el Grameen privilegió a las mujeres en un comienzo.
El Grameen y prácticamente todas las instituciones de este tipo tienen tasas de reembolso de los préstamos que ya se los quisieran los bancos tradicionales. Alrededor del 98% de las personas devuelven lo que recibieron, ¿cómo se logra eso? Yunnus creó un modelo basado en la confianza en las personas (lo que, como dijo Lavín, vendría siendo su aval), donde cada persona paga el monto desde la primera semana que tiene el dinero en muchas cuotas pequeñas, lo cual es descrito por el mismo Yunnus como una suerte de barrera psicológica que jamás se va a alzar, además por lógica es más fácil pagar cantidades pequeñas. Lo particular se da en que en caso de que alguien no pueda pagar, cuenta con un grupo de cinco personas aproximadamente, establecido previamente, que paga la cuota por el que esté impedido, con lo cual la gran garantía (confianza) sigue manteniéndose. Por esto se logra que las personas continúen pagando, pese a todas las dificultades.
5 comentarios:
Excelente comentario! A veces siento que los ingenieros comerciales tenemos enormes herramientas para poder combatir la pobreza, siendo el área de microcréditos una de las más importantes. Ojalá los futuros centros de alumnos den a conocer más este tema y motiven a los "comerciales" a participar en este tipo de iniciativas. Las operaciones y trabajos son una forma de combatir la pobreza, pero ciertamente son una medida parche; los microcréditos, en cambio, le pueden cambiar la vida a una persona y su familia (experiencia propia). Al que está interesado, ojalá se atreva a dar el paso. ¿Dónde? en el Hogar de Cristo, a través de Fondo Esperanza, por Un Techo para Chile o también a través de Banigualdad, la iniciativa de J.Lavín. Por experiencia propia, es lo más bonito que he hecho en la vida. Al compartir con gente y personas muy sencillas, uno valora la posibilidad de estudiar y todo lo que tiene y aprende mucho del esfuerzo y sacrificio de la gente.
Yo también estoy totalmente de acuerdo, tengo una gran fe en que los microcréditos son la mejor herramienta para la superación de la pobreza. Éstos toman en cuenta que todas las personas son diferentes, capaces y que cada uno sabe mejor que nadie lo que hay que hacer para superar sus problemas (este comentario lo hago sobre todo por la defensa de los microcréditos versus la ayuda humanitaria a los países del tercer mundo).
Otra cosa, la invitación a participar en BanIgualdad está abiertísima, a los que les interese porfa contactense conmigo (leillane@uc.cl). La idea es partir en marzo con un equipo de ejecutivos de cuenta para dar microcréditos en Puente Alto y llevar a cabo la capacitación y la cobranza semanal (por eso prefiero partir en marzo para poder tener la continuidad). También se necesitan voluntarios AHORA para hacer las capacitaciones iniciales en otras "sucursales".
PD: una acotación al post, los grupos de 5 personas se forman entre los mismos microempresarios y se comprometen a ayudarse a pagar las cuotas. (no sé si quedaba claro en el post)
Bueno, me faltó poner que pude tener un acercamiento al trabajo de los microcréditos, aunque más bien desde una perspectiva lejana. Hicé mi práctica básica en Finam (filial chilena del banco mundial de la mujer), donde pude conocer más sobre esto, pero lamentablemente solo pude visitar a un par de personas. Mi aporte fue más bien por el lado de realizar indicadores financieros y evaluación de los clientes, pero pese a todo igual fue una experiencia super buena, ya que sirvió para conocer más lo que tanto me había cautivado del libro de Yunus.
*** Si pueden hacer prácticas solidarias, hagánlas. No van a ganar plata, pero sí mucha retribución personal.
Solo quería decir que la Charla de Lavín fue buenísima, en serio se nota que los foros e invitados han sido de lujo este año!
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