15 noviembre, 2006

Ceremonia de Titulación

Categor?as: Facultad (o universidad).
por: Victoria Valdés

El jueves 9 de noviembre se llevó a cabo en el Centro de Extensión, la Ceremonia de Graduación de Ingenieros Comerciales. Recibieron el titulo cerca de 120 personas. El premio al Mejor Egresado de la Escuela de Administración se lo llevó Renato Gutiérrez y el premio al Mejor Egresado del Instituto de Economía fue entregado a Fernando Luco. A continuación les dejo el discurso que me correspondió hacer en nombre de todos los titulados.

Autoridades Presente, Padres, Familiares, Amigos, Queridos Egresados:
Hoy tengo el honor de representar a toda una generación de Ingenieros Comerciales de la Universidad Católica. A pesar de que sabíamos que tarde o temprano llegaría este día, no es fácil creer que hoy estamos poniendo punto final a nuestra experiencia universitaria.
Hace tan sólo 5 o 6 años, caminábamos tímidamente por los pasillos de nuestra facultad, con una cara de novatos que no pudimos disimular hasta bien entrado el semestre. Creíamos que todo nuestro éxito académico futuro dependía de la Gymkhana de Conta 1, que nuestro estacionamiento bajo los árboles era lejos la mejor inversión que habíamos hecho en nuestras vida, y que MILTON ¿se acuerdan de Milton? siempre nos iba a asignar el peor horario que nos pudiéramos imaginar, aunque dedicáramos horas y horas a analizar y comparar nuestras apuestas.
Pero los años fueron pasando y fuimos poco a poco entendiendo como funcionaba nuestra querida Facultad. Nos enfrentamos a la semana de pruebas, acontecimiento que cada mes y medio venía a acecharnos como el peor de los males. Las semanas previas eran todo un suceso : la asistencia a clases aumentaba de manera exponencial y la fotocopiadora comenzaba a verse cada vez más llena. El fin de semana lo pasábamos estudiando en grandes grupos, tratando una y otra vez que los balances nos calzaran, o usando toda la gama de colores ofrecida por los lápices a pasta para entender los movimientos de las curvas de oferta y demanda. Pero no sólo las pruebas nos persiguieron durante cinco años, sino también los trabajos en grupo, las primeras presentaciones formales y más tarde aquellos casos, a los cuales nosotros solos, nunca les hubiésemos encontrado solución.
Y así fuimos pasando los ramos y sin darnos cuenta ya estábamos haciendo el temido Economía Internacional, tratando de aprender Access en una tarde para aprobar el Taller 3 y poder hacer Métodos y los economistas enfrentándose a la gama de Teorías Micro, Macro y Econométrica.
Y aunque nuestros papás no lo crean, no todo fue estudio. Como recompensa a arduos días de stress, teníamos las fiestas de fin de semana de pruebas, los paseos a la playa de la semana universitaria, los paseos de generación y grandes eventos como la cena de gala, la semana de comercial (que debo decir: nunca fuimos capaces de ganar!) o las Olimpiadas Deportivas de la CONCAIC.
Pero además de pasarlo bien, muchos de nosotros tomamos el camino del servicio en la Universidad. A través de la Pastoral de Comercial, de proyectos como el BelenUC, Precursores, la Misión País, el Centro de Alumnos o la FEUC comenzamos un camino que espero no termine hoy.
Cuantos de nosotros participamos y organizamos Misiones o Trabajos de Invierno y Verano, entregando a quienes más lo necesitaban lo que después de un largo semestre más añorábamos: nuestro tiempo. Hoy contamos con otras herramientas, espero que al igual que durante todos estos años, estemos dispuestos a seguir entregándolas a quienes más lo necesitan.
Hoy estamos aquí presentes en esta ceremonia, vestidos de toga y birrete, satisfechos de lo que hemos logrado. Hoy nos entregan ese famoso cartón por el cual hemos trabajamos estos últimos años. Y estamos felices de haber llegado a este momento, estamos orgullosos, porque hoy pasamos a ser parte de un selecto grupo de personas que pueden decir que son Ingenieros Comerciales de la Universidad Católica.
Cuando cada uno de nosotros decidió estudiar Ingeniería Comercial en nuestra Universidad, lo hizo por las más variadas razones. Pero ninguno de nosotros fue indiferente a la tradición y al prestigio que conlleva el haber pasado por nuestra facultad. Pero la tradición y el prestigio, no llegaron así como así, sino que fueron los ingenieros comerciales que nos antecedieron, quienes con su trabajo han sido un ejemplo de servicio al país. Durante las décadas del 50 y del 60, pusieron los cimientos de nuestra facultad, muchos de ellos se dedicaron a la docencia, se perfeccionaron en Chicago para luego volver al país dispuestos a formar a quienes liderarían a Chile. Más tarde en los años 70 los Chicago Boys llevaron a cabo las reformas económicas por todos nosotros conocidas, que nos permitieron transformar la cara de nuestro país para siempre. Ya en los 80 y 90, los grandes empresarios fueron los protagonistas, quienes a través de sus empresas, ayudaron al crecimiento del país, dieron empleo a millones de chilenos y nos ayudaron a llegar a ser los temidos “jaguares de Latinoamérica”.
En 10 o 15 años, alguien más, estará parado aquí en mi lugar. Estará hablando en representación de un nuevo grupo de Ingenieros Comerciales. Entonces me pregunto ¿qué podrá decir él o ella, acerca de nosotros? ¿Cuál será el aporte de nuestra generación al desarrollo de Chile? Esa es una respuesta que yo no tengo, pero si tengo la certeza de que cada uno de nosotros, desde los distintos lugares en que nos encontremos, estaremos de alguna u otra forma contribuyendo a hacer de éste, un país mejor. Algunos serán empresarios, otros trabajaran en sus empresas familiares, varios se sumergirán en el mundo financiero, otros dedicarán su vida al servicio publico, algunos buscaran oportunidades fuera de Chile, no serán pocos los que dedicarán su vida a la docencia, unos cuantos serán expertos en marketing, y como ya hemos visto en generaciones anteriores, no faltarán aquellos que pasen a ser parte de la farándula nacional.
Las generaciones que nos antecedieron supieron satisfacer las necesidades que el país tenía, y ahora es nuestra labor seguir con el mismo legado. A modo personal, creo que hoy el país está inmerso en una profunda crisis valórica, la que solo será resuelta a través del liderazgo de profesionales íntegros, honestos, responsables, leales, con principios, valores y convicciones claras y definidas. Somos entonces nosotros, los Ingenieros Comerciales de la Universidad Católicas los llamados a asumir ese liderazgo.
Antes de empezar a cerrar este discurso, no puedo dejar de nombrar a alguien que hoy debiese haber estado aquí graduándose con nosotros. Hace unas semanas Gabriela García, nos dejó, pero tengo la convicción que su recuerdo quedará para siempre entre quienes tuvimos el privilegio de conocerla.
Para terminar me gustaría agradecer a quienes hicieron posible nuestra experiencia universitaria. Primero debemos comenzar por agradecerle a Dios por la oportunidad que nos dio de entrar a esta universidad y de estar hoy titulándonos como Ingenieros Comerciales. Gracias a nuestras familias, quienes nos apoyaron durante estos cinco años, nos soportaron durante las semanas de pruebas (con el choclón de amigos incluidos), y se alegraron con cada uno de nuestros éxitos. Sin ustedes esto no hubiera sido posible. Gracias a quienes dirigen nuestra facultad, al Decano, porque estamos concientes de toda su dedicación y cariño hacia la facultad. A la Mónica, por habernos acompañado en este último trayecto de nuestra carrera. A todos nuestros profesores, quienes con santa paciencia nos exigieron siempre al máximo y a pesar de que en el minuto pudimos haber reclamado un poquito, hoy se los agradecemos de corazón. Gracias por su excelente disposición, por contestar nuestras preguntas una y otra vez y por haber creído en nosotros.
No puedo terminar sin agradecerles a las chicas súper- poderosas, a la Tati, que aún sigue con nosotros, a la Vero, la Pancha y a quienes han asumido el desafío de reemplazarlas. Nuestros agradecimientos también a todas las personas que trabajan día a día en nuestra facultad, en librería, en la fotocopiadora, en contabilidad, a la gente del casino y a los auxiliares.
Finalmente me gustaría agradecer a alguien que hoy nos mira desde el cielo. La Carmen nos recibió hace más de 5 años como novatos y sé que hoy estaría orgullosa y contenta de vernos finalmente titulados. Fuimos privilegiados de conocerla, porque ella fue un ejemplo de honestidad, rectitud y compromiso.
Queridos amigos, se nos acabó la universidad, pero los lazos que creamos, las experiencias que vivimos y más importante, todo lo que aprendimos en los oscuros y fríos pasillos de nuestra facultad serán para toda la vida.
¡Felicitaciones a todos!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustaría leer también el discurso que haya dado la autoridad en cuestión. (pasa que he asistido últimamente a varias ceremonias de titulación y/o grado; es interesante comparar los tópicos sobre los que hacen mención, los distintos énfasis de acuerdo a la disciplina)

Anónimo dijo...

Felicitaciones a la nueva camada de Comercial que se presta a enfrentar los desafios de este Chile cada vez más globalizado....Me gustaría que se publicara la lista de los nuevos ingenieros comerciales titulados en la ceremonia, a modo de pequeño homenaje.....solo si es posible....Muchas gracias.