24 noviembre, 2006

Graduación Magíster en Economía

Categor?as: Actualidad; Etcétera; Facultad (o universidad).
Por: Manuel Ignacio Hermosilla
Ayer jueves 23 de noviembre nos graduamos alrededor de 30 estudiantes del magister en economía. Como dijo J.M. Sánchez, la ceremonia fue corta pero solemne. Fue muy lindo, la gente estaba contenta. Yo hablé en representación de los alumnos, al principio un poco nervioso (no estoy acostumbrado), después me relajé, la gente incluso se rió de mis tallas. En fin. Acá está el discurso.

Autoridades Presente, Padres, Familiares, Amigos, Queridos Graduados:


Esta es la primera vez que tengo la oportunidad de hablar en frente de mis compañeros, profesores y familia al mismo tiempo, y por eso estoy muy contento. El hecho de que sea la graduación del magíster me entusiasma incluso más. Le agradezco esta oportunidad al profesor Sánchez, especialmente porque todos los que están sentados acá en frente graduándose hoy conmigo lo podrían haber hecho muy bien acá arriba.


Espero que ustedes se sientan representados por lo que voy a decir.

Quiero comenzar con los agradecimientos:

Primero quiero darle gracias al Señor, por presentarme la oportunidad de estudiar y crecer intelectualmente, por mostrarme las varias dimensiones que hacen valioso el esfuerzo, por ser fuente permanente de ánimo y por permitirme ofrecerle los resultados.

Quiero darle gracias también a nuestros padres, familia y amigos, …o quienes hayan estado junto a nosotros durante esta etapa y las anteriores.

Yo tengo que agradecerle especialmente a mi papá y mamá, por todos sus esfuerzos, económicos y personales, durante todos estos años.

Ustedes estarán de acuerdo conmigo en que graduarse hoy es un logro colectivo de cada una de nuestras familias.

Finalmente quiero agradecerle a todos los profesores y personal administrativo, y muy especialmente a nuestra querida Carmen Garcés.

Yo salgo de este magíster con la sensación de haber conocido mucha gente excepcional. Unos en el ámbito académico y otros en el personal. También algunos excepcionales en todo ámbito. Fíjense que, sólo como un dato sugerente, hoy se también gradúan como economistas algunos ingenieros, un astrónomo, una futura licenciada en filosofía y un futuro sacerdote.

Cuando pienso en todas estas personas que conocí acá, veo otra cosa que me llama la atención. Esta es, las distintas perspectivas profesionales que tiene cada uno. Unos ya están en el mundo privado. Otros en la academia, algunos en el gobierno y otros en la alta dirección pública. También hay algunos que están haciendo cosas en nada relacionadas con la economía.

Sin duda que los que llegan a estudiar acá, en su calidad y variedad de perfiles, son una de las cosas que más enriquece el título.

Pero a mí no me sorprende que gente con características tan distintas se sienta atraída por un postrado en economía.

Yo, en un comienzo, me sentí atraído por la importancia de los problemas que se estudiaban en economía: la inflación, el crecimiento, los ciclos económicos, cosas así. Sentía que estos debates estaban cargados de una especie de glamour. A medida que fui conociendo las preguntas que les interesan a los economistas y las formas que ellos tienen para responderlas, vi otras dimensiones que también hacen atractiva esta disciplina. Hice una lista de estas cosas:

En primer lugar, yo encuentro notable que la economía, como ciencia, se construya en una hipótesis sobre la conducta humana y que esto de pie para poder explicar cosas tan distintas como la evolución del precio del petróleo y la transición demográfica usando el mismo conjunto de herramientas.

Nuestras familias y amigos ya se habrán dado cuenta que ahora tenemos una explicación para todo.

En segundo lugar, admiro el hecho de que la ciencia económica avance impulsada fundamentalmente por la necesidad de resolver problemas importantes, pero que en este avance también tenga un espacio la investigación cuyo primer objetivo es simplemente entender. Existen muchos problemas que, a primera vista, parecen simples e irrelevantes, y cuyas soluciones, con el paso del tiempo, en su contexto original o en otro totalmente distinto, ayudan a encontrar resultados que no pueden dejarse pasar.

Yo creo que es nuestro sentido crítico el que más agradece haber estado expuestos a esta variedad de preguntas y respuestas.

En tercer lugar, … voy a decir algo que normalmente no se dice en público, pero que sé que otros acá también sienten…, inicialmente sentí que algunas herramientas usadas en economía eran entretenidas de usar. Yo me entretuve modelando sistemas, encontrando equilibrios, resolviendo modelos, etcétera. Como si me hubiera comprado un taladro nuevo.

Por último, con el pasar de los cursos y la tesis me fui dando cuenta de que las soluciones que se proponen en la economía en realidad funcionan. Y más importante, alcancé a desarrollar una noción de la gran diferencia que puede hacer en la sociedad la buena implementación de una recomendación inteligente de política pública o económica. Esta noción sirvió para que ese glamour que sentí en un comienzo mutara en dirección de un sentido de responsabilidad social.

Cada uno de nosotros tiene su propia inclinación, y la explora a su manera. Lo importante es que, estando sentados en la misma sala, preparando la misma prueba o conversando en el pasillo, cada uno derrama sus perspectivas y conclusiones sobre el resto, mejorando fuertemente la calidad y variedad de lo que se aprende.

Una de las cosas buenas de hablar en esta graduación es que me sentí obligado a tomarme un tiempo para pensar de qué maneras este magíster ha sido valioso para nuestra formación. Pienso que son tres los puntos más importantes:

Primero, …yo ya hablé algo de esto, así que voy a enunciarlo solamente…, este magíster nos deja una intuición de cómo se plantean y responden problemas de forma científica, qué características tiene un problema interesante y de qué se hace un buen argumento.

El segundo gran punto se trata de las herramientas que uno gana. Creo que lo importante es que egresamos de este magíster siendo familiares con el mundo, el lenguaje y el método de la economía. Adicionalmente, nos llevamos un sentido crítico bastante más desarrollado que el que traíamos.

Otra cosa importante es el valor del título. Tener un magíster en economía de la UC no es cualquier cosa. Esta facultad marcó el rumbo del país, y lo sigue haciendo. En el poco tiempo que he estado trabajando ya he conocido de muchos que pasaron por acá y ahora están en lo más alto del mundo público y privado. Y por eso hoy deberíamos sentirnos muy entusiasmados de pasar a ser parte de los ex alumnos de este magíster.

La última forma en que siento que el magíster fue valioso tiene que ver con las personas que uno conoce acá. Yo hice buenos amigos. También conocí otros muchos que ahora están en la categoría de “conocidos”, y entre todas estos, algunas personas que ahora reconozco como “figuras”. Como dije antes, acá llega gente excepcional. Yo tuve la suerte de conocer muchas personas que quedan en mi cabeza como modelo de alguna virtud.

Hablando de esto, tengo que referirme a todos los esfuerzos académicos y personales que uno ve en los compañeros extranjeros. Yo creo que eso es admirable.

También tengo que referirme a los profesores. Yo espero que mi trabajo profesional se caracterice por la misma seriedad y dedicación que vi en ellos. Estoy especialmente agradecido de los profesores con los que trabajé más de cerca, haciendo ayudantías, o simplemente porque sus cursos me gustaron más. Siempre tuvieron una respuesta para mis dudas, y mucho de lo que entiendo hoy en economía lo aprendí en esas instancias.

Me gustaría terminar compartiendo dos ideas breves sobre la responsabilidad social que nos cabe como profesionales y economistas.

Nosotros somos parte del pequeño porcentaje de la población de nuestros países que acumula más de 18 años de educación formal. Nosotros concentramos la inversión en capital humano de nuestras sociedades. Tenemos que rentabilizar esta inversión social haciendo un trabajo responsable e inteligente. Los que asuman cargos de alta jerarquía pública están llamados a ser especialmente cuidadosos en sus decisiones, estando sí, siempre pendientes que el ser cuidadoso no signifique dejar pasar oportunidades valiosas.

Este espíritu de trabajo serio y responsable se manifiesta de una forma especial en el caso de los economistas. Nosotros tenemos la inclinación a pensar que nuestra labor es ser una especie de procesador, que recoge datos, los procesa y arroja una conclusión. Sin embargo, esa es solamente la primera etapa. Ustedes, como yo, habrán escuchado que el alto crecimiento de Chile entre los años 85 y 95 fue fruto de las grandes políticas económicas implementadas a principios de los años 80. Lo importante de destacar es que estas las políticas rindieron grandes frutos sólo porque hubo un grupo de gente, cuyo trabajo responsable, inteligente y sistemático sirvió para entenderlas, difundirlas, adaptarlas e impulsarlas, estando encima de cada detalle de la implementación.

Los encargados de la elaboración y ejecución de la política económica no pueden encerrarse en un altar teórico. Como me dijo un profesor hace poco, “las habilidades para hacer papers son bien distintas de las habilidades que se necesitan para hacer que un país crezca”. Tenemos que usar nuestros conocimientos teóricos para exigirle consistencia a nuestras hipótesis sobre la realidad económica que observamos. Habiendo hecho eso, tenemos que esforzarnos por perfeccionar dicha realidad.

Hagamos nosotros lo posible para que nuestro trabajo no termine en un informe, sino que tenga resultados concretos que ayuden al desarrollo de nuestros países.

Muchas gracias.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicitaciones por la graduación y el muy buen discurso tuyo. A mí me encantaría estar ahí en un par de años más, pero tengo el temor de que no me acepten. Independiente de eso, espero que cada uno de los graduados pueda aportar a nuestro país para que siga creciendo, pero ahora sobretodo hacia una sociedad de mayor justicia e igualdad de oportunidades. Así sea.

áp dijo...

Tenia demasiadas ganas de ir a la ceremonia, pero lamentablemente la máquina academica me atrapó.

Felicitaciones a manolo, cristián, carlita y a los muchos otro que se graduaron

Anónimo dijo...

Me parece horroroso que un graduado del magíster no sepa poner comas ni puntos. Esto habla muy mal de su comprensión de ideas principales y secundarias, y quizás sea esta la razón por la cual estamos como estamos...